Brainflight o el control de un avión con la mente

Brainflight

Un equipo de investigadores alemanes, formado por científicos e ingenieros de las universidades Technische Universität München y TU Berlin, ha demostrado que pilotar una nave sin manos es posible. El equipo ha puesto a prueba su sistema con 7 sujetos que tenían experiencias de pilotaje variables, empezando por uno de ellos que no tenía ninguna en absoluto.

Los resultados son sorprendentes. Tim Fricke, uno de los autores del informe, señala en la noticia de la Universidad de Munich que “uno de los sujetos fue capaz de realizar 8 de los 10 objetivos con una deriva de sólo 10 grados”. Uno de ellos aterrizó a apenas unos metros de la línea central y varios de ellos pudieron hacer un acercamiento correcto para aterriza en condiciones de escasa visibilidad.

Un simulador para el control mental

Los sujetos del estudio se pusieron a los mandos de un avión en un simulador muy peculiar. Sin mandos para manejar el simulador, iban equipados únicamente con un “casco” lleno de sensores para detectar sus ondas electromagnéticas. Los investigadores han creado un algoritmo que descifra las ondas electromagnéticas convirtiéndolas en órdenes específicas.

El estudio demuestra no sólo que el control de algo tan complejo como un avión se puede realizar únicamente con la mente, sino que pilotar un avión es mucho más fácil de esa manera. De hecho, una de las ideas detrás del proyecto es precisamente facilitar el pilotaje a un mayor número de personas.

Saber cuánto tardaría un sistema semejante en ser incorporado al mercado es a estas alturas un futurible imposible. TechCrunch señala que no hay una hoja de ruta clara para el proyecto, más allá de que será demostrado en septiembre en el marco del congreso Deutscher Luft- ind Raumfahrtkongress.

Via: Ticbeat

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Primeros vuelos del avión eléctrico de Airbus

Subes a tu avión con destino a una ciudad cercana a tu origen. El avión es pequeño, tal vez del tamaño de un Learjet, pero es producido por el grupo Airbus. Abrochas tu cinturón mientras las aeromozas repasan el procedimiento de seguridad que ya te sabes de memoria porque lo has visto una vez a la semana durante los últimos diez años. Se inician los motores, pero no es el ruido abrumador al que estás acostumbrado, solo escuchas el silbido del aire pasando a través de las turbinas que se hace más agudo conforme el avión acelera y eres arrojado hacia el asiento.

Para Airbus este sería el escenario que tendríamos al volar en un futuro no tan lejano, aviones completamente eléctricos. Por eso el pasado viernes se presentó el E-Fan, el primer avión completamente eléctrico de la casa de aviación europea.

El avión, un biplano de 6,7 m de largo y 9,5 de envergadura con dos asientos en tándem y autonomía de una hora, despegó de el aeropuerto de Burdeos-Mérignac para un vuelo de diez minutos, que contó con la presencia del ministro francés de economía: Arnaud Montebourg (quién califico el vuelo como una “revolución en la aeronáutica”).

Es bastante obvio que una autonomía de una hora solo es muy útil si planeas estrellarte a medio recorrido entre dos ciudades grandes, por lo que el primer vuelo tuvo una duración de unos diez minutos. Este avión “escuela” es el primer prototipo de un proyecto de Airbus que culminaría en 2017 con la producción en serie de los primeros aviones eléctricos de su flota.

También se presentaron el modelo E-Fan 2, con asientos en los dos lados y el E-Fan 4, con cuatro asientos y autonomía de tres horas. Todos los prototipos operan con baterías de iones de litio, el mismo tipo de baterías que le da su poder a la mayoría de los teléfonos inteligentes y tabletas. Actualmente el E-Fan 1 será utilizado como un avión de entrenamiento, pero los planes de Airbus incluyen un avión eléctrico para entre setenta y ochenta personas que surque los aires en los próximos veinte años.

Via: FayerWayer

Innovador avión solar no tripulado

Los responsables de los centros tecnológicos IAT (Instituto Andaluz de Tecnología), CATEC (Centro Avanzado de Tecnologías Aeroespaciales), CITIC (Centro Andaluz de Innovación y Tecnologías de la Información y las Comunicaciones) y CTAER (Centro Tecnológico Avanzado deEnergías Renovables), agrupados bajo el consorcio C4T, han dado a conocer –con motivo de la celebración del III Foro Transfiere celebrado en Málaga estasemana– los avances del proyecto de Investigación y Desarrollo, denominado PEGASO (Plataforma aérea Experimental para Gestión Avanzada y Sostenible de la energía a bordo), que busca obtener un demostrador de avión solar no tripulado, dotado de gestión eficiente de la energía a bordo. El primer prototipo, que se está desarrollando en Andalucía, es una innovación en el ámbito nacional e internacional dentro del mercado aeroespacial.

 

 

 

 

 

 

 

La iniciativa ya cuenta con un prototipo en el que se han instalado células  fotovoltaicas que servirán para mejorar el sistema de gestión energética y ampliar la autonomía de  vuelo. Además, se han desarrollado, y continúan desarrollándose, trabajos referentes a la mejora de la aerodinámica del avión, electrónica embarcada eficiente, integración óptima de los sistemas, y la caracterización de la huella ambiental, entre otros.

 

El objetivo es promover tecnologías vinculadas al desarrollo de un vehículo aéreo no tripulado RPAS (Remotely Piloted Aerial System), de mínimo  impacto ambiental, aplicando los avances en nuevos materiales, fuentes de energía renovable, microelectrónica, robótica, software o analítica de procesos de gestión, como paso previo al desarrollo de aplicaciones en aeronaves de mayor tamaño.

 

El encuentro ha reunido al presidente de IAT, José Luis Calvo Borrego; el presidente de CTAER, Valeriano Ruiz Hernández, el presidente de FADA-CATEC, Antonio Valverde Ramos; y el director gerente  de CITIC, Ramón Rivas Menchón; y ha servido para analizar el grado de avance del proyecto, que actualmente ya cuenta con un prototipo demostrador , y de los trabajos desarrollados hasta el momento.

 

Los impulsores del proyecto destacan  la importancia de PEGASO, ya que se espera una liberalización del sector de los sistemas aéreos no tripulados ligeros de menos de 25 kg en los próximos años, con  unas notables previsiones de crecimiento de mercado en este campo, así como del número de aplicaciones vinculadas a los RPAS,  y su  aplicación a nuevos sistemas embarcados en aeronaves tripuladas.

 

En fase de promoción: búsqueda de empresas interesadas en comercializarlo

El proyecto tiene previsto realizar una campaña de ensayos en vuelo al aire libre con  el demostrador, en los que se realizarán pruebas sobre el comportamiento en vuelo en distintas misiones típicas , así como el grado de eficiencia y fiabilidad del sistema de gestión energética. La iniciativa espera obtener  resultados importantes en un plazo aproximado de un año.

 

Los responsables de PEGASO han señalado que la iniciativa continuará desarrollándose en los próximos meses con los recursos propios de los cuatros centros tecnológicos, por lo que solicitan la colaboración y apoyo de las empresas tecnológicas que puedan estar interesadas, dado el gran potencial de aplicación industrial con el que cuenta la iniciativa, para así poderlo explotar comercialmente en el futuro.

 

Nuevo nicho de mercado

Tras una profunda revisión del estado de la tecnología y el desarrollo tecnológico, los responsables del proyecto PEGASO han identificado nuevos nichos de mercado incipientes y aún no explotados comercialmente que disponen de grandes perspectivas de futuro. Se trata de los sistemas embarcados escalables o modulables para una gran cantidad de aplicaciones: vigilancia y ayuda en el control y gestión de incendios, vigilancia de espacios naturales, de poblaciones de plantas y animales, de control de cultivos y productos agrícolas y ganaderos y un largo etc., agrupados bajo un nuevo concepto que se puede denominar Agricultura inteligente.

Analizados estos aspectos, se espera rentabilizar la inversión y trabajo desarrollados por los cuatro centros tecnológicos andaluces mediante la transferencia de parte de los resultados del proyecto a las empresas del sector a medio plazo, así como en base a la participación en futuros proyectos de I+D+i relacionados con las tecnologías que se desarrollan en el marco de PEGASO en colaboración con la industria.

 

Se trata del primer proyecto del consorcio de estos cuatro centros tecnológicos andaluces, que pretende mejorar la experiencia que existe en la gestión energética de los sistemas aéreos, concretamente en el mundo de la aviación no tripulada, aunando el conocimiento y capacidades que poseen cada uno de ellos en proyectos de I+D relacionados con los vuelos no tripulados, energías renovables y sistemas de gestión y comunicación. En un sector, como es el aeronáutico, en el que Andalucía está a la vanguardia mundial.

Via: Innovaticias