Fábrica de Robots del Dr. Fluff permite a niños imprimir juguetes en 3D

Una app que permite “evolucionar” el diseño de un robot y obtener los planos 3D para imprimirlo.

Aunque las impresoras 3D se hacen cada vez más accesibles, el conocimiento para diseñar un modelo digital que luego se pueda imprimir no está al alcance de todo el mundo. Se requiere manejar software complejo para crear las figuras, pero eso podría cambiar gracias a aplicaciones como Dr. Fluff’s Robot Factory, lanzada esta semana por Thinker Thing.

La idea de la app para Android es que niños puedan diseñar robots de forma sencilla, y luego conseguir un modelo para impresora 3D.

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La aplicación permite diseñar un robot usando un sistema de “evolución genética”. La app ofrece una serie de diseños de cabezas y cuerpos, donde el usuario debe elegir los que más le gusten. El sistema entonces hace una mezcla de ambos y genera nuevas cabezas y cuerpos, hasta que estés satisfecho con el resultado.

Una vez que esté listo, puedes “mandar a imprimir”, que en realidad manda a generar los planos necesarios para que la impresora 3D entienda qué es lo que quieres.

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La app es parte de un proyecto de Thinker Thing que pretende utilizar este sistema de evolución para diseñar objetos usando la mente. Es decir, usando un cintillo que pueda leer tus ondas cerebrales para determinar cuáles son tus gustos, y luego “evolucionar” un diseño a partir de esas preferencias.

Gran parte del desarrollo del proyecto ha sido llevado a cabo en Chile, probado con niños chilenos. Sin embargo, app fue lanzada primero en España. “Solía estar a cargo de una empresa de juegos en Barcelona, RTZ Interactive, y aún tengo a mucha gente de la industria que conozco y en la que confío allí. Quería el feedback de ellos (y sus hijos) primero”, comentó el fundador de Thinker Thing, Bryan Salt.

“En Sudamérica (la app) estará disponible a fines de febrero y en el resto del mundo en marzo”, asegura.

Via: Fayer Wayer

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Bicicleta fabricada mediante impresión 3D: más ligera y resistente

Dos compañías británicas utilizan la impresión 3D para fabricar el primer cuadro metálico de una bicicleta. El uso de aluminio ayuda a que este cuadro sea mucho más ligero y presente una duración superior.

impresión 3D

La compañía británica Renishaw ha colaborado con Empire Cycles para fabricar el primer cuadro de una bicicleta realizado mediante impresión 3D. El uso de titanio como metal principal ha posibilitado que la bicicleta creada sea ligera y robusta de manera simultánea.

El cuadro metálico de esta bicleta, fabricado con impresoras 3D de Renishaw, ha sido diseñado mediante una técnica llamada “optimización topológica”. El éxito de este proceso en la impresión 3D de la bicicleta ayudaría a que fuera usado más frecuentemente en otro tipo de fabricaciones industriales.

 

El software que se emplea en la optimización topológica permite que, mediante pasos iterativos, se deposite el material creado mediante impresión 3D en posiciones “lógicas”, de forma que la fabricación sea lo más eficaz posible. Esto permite aumentar la rapidez de la impresión 3D del cuadro de titanio, adaptando siempre la forma óptima diseñada previamente.

 

 

La impresión 3D del cuadro logró fabricar una pieza de solo 200 gramos. Este peso es un 44% inferior al que hubiera sido si en lugar de titanio, se hubiera usado aluminio. El diseño mediante optimización topológica y la posterior impresión 3D permitieron conseguir una bicicleta con unas características superiores a las que podemos comprar habitualmente.

 

La bicicleta obtenida finalmente se basó en el modelo MX-6 de Empire Cycles. El uso de titanio, en lugar de fibra de carbono, fue elegido debido a que es un material que permite una “mayor duración” de la propia pieza, según Chris Williams, director general de la compañía británica.

 

Una vez que se ha logrado este éxito de la impresión 3D, los ingenieros pretenden evaluar la seguridad de la bicicleta, con pruebas en laboratorio y en circuitos externos, con la ayuda de sensores portátiles y el trabajo de la Swansea University:

impresión 3D

Via: ALT1040

Impresión 3D para todos los bolsillos

Pizzas, estatuillas, guitarras, hasta una pistola. Mucho se ha escrito sobre impresoras 3D y los elementos que pueden llegar a fabricar, y aunque son potencialmente revolucionarias, hay que poner algunos matices. No es que no lo sean. Pero no se trata de sentarse e imprimir un texto. No tan rápido como una impresora de tinta, al menos de momento.

Sí es cierto que para utilizarlas, el usuario solo tiene que bajarse un fichero de cualquier producto en Internet -de contenidos libres-, llevarlo a la impresora y fabricarlo de forma personalizada. Aunque se necesita una inversión de tiempo en todo esto, al menos.

Las hay desde unos cientos de euros hasta de miles de euros. Para todos los gustos. Como en todo, para comenzar se recomienda una básica, a partir de 100 euros. La más barata -también pequeña- es Peachy Printer, que utiliza un rato láser para moldear resina sensible a la luz, en lugar de las boquillas que calientan plástico. A partir de ahí las hay de todos los precios, hasta miles de euros. Algunas de las más baratas, incluyendo la mencionada, han sido cofinanciadas a través de Kickstarter.

Por tanto depende de lo que se quiera gastar, y para qué. La más grande del mundo, de 6 metros de alto, ha sido creada por el estudio holandés DUS Arquitects, que está construyendo en Amsterdam la primera casa fabricada totalmente con una impresora 3D. Paredes exteriores, techos y muebles del edificio serán algunos de estos componentes, cuyo coste será claramente menor que lo habitual.

En España, las empresas más destacadas que han emergido últimamente para la impresión 3D en casa y en el ámbito pyme son EntresD y BCN3D, esta última creada por investigadores de la Fundación CIM de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC).

¿Qué se puede crear con una impresora 3D?

Sí es cierto que puedes crear elementos con volumen acorde a las dimensiones que se definan, siempre y cuando se tengan ciertos conocimientos del software que requieren. Maquetas, objetos de decoración, piezas de repuesto, una percha para la cocina, una funda para los auriculares, casi de todo.

Pero eso sí, los elementos complejos se hacen capa a capa, lo que requiere de una planificación extrema. Solo algunos elementos pequeños como una peonza o figuras del estilo no requieren este recurso de capas.

Materiales

El material más utilizado es el plástico. Y hay principalmente dos tipos de plásticos recomendados, el ABS y el PLA. Estos plásticos son los más habituales en cualquier objeto de nuestro entorno. El PLA y el ABS, son materiales resistentes, duros y además no son tóxicos, ideales para fabricar cualquier pieza. Una pieza de Lego está fabricado con ABS, y el tapón de una botella de agua está fabricado con PLA. También están apareciendo modelos de textura similar a la silicona o de madera. También se está experimentando con materiales biológicos.

En cuanto a dónde adquirir tanto los materiales como las impresoras en sí, cada vez hay más sitios donde es posible comprarlos. Además de en las propias empresas y sus distribuidores hasta Amazon ha abierto recientemente una sección de impresión 3D y sus componentes.

Fuente: TICBEAT