Un dispositivo de 6SensorLabs examina las comidas de los alérgicos

6sensorlabs

Para las personas con alergias o sensibilidad a los distintos tipos de comidas saber si los alimentos que consumen están indicados o no en su dieta se convierte en una de las mayores preocupaciones. En el caso de los que no saben con certeza a qué elementos tienen intolerancia alimentaria la situación es aún más complicada. Un estudio reciente ha demostrado que las personas no celíacas pero con sensibilidad al gluten reaccionaban a otros factores desencadenantes de su dieta.

Uno de los principales resultados del análisis indicó que la sensibilidad al gluten es una afección difícil de diagnosticar ya que no hay algún biomarcador (sustancia biológica producida por el organismo en respuesta a un estado de una enfermedad) capaz de identificarla. Peter Gibson, uno de los médicos especialistas que realizó una serie de estudios en este campo declaró:

En contraste con nuestro primer estudio no hemos encontrado ninguna respuesta específica al gluten. Se necesita mucha más investigación”.

El primer sensor portátil se dirigirá a los celíacos

La idea ha entrado en el foco de atención de 6SensorLabs, unastartup fundada por exalumnos del MIT. Su equipo de ingenieros y científicos quiere construir un dispositivo asequible que permita a las personas alérgicasdetectar los alérgenos de los alimentos de forma rápida y sencilla sin que haga falta preocuparse por las posibles repercusiones de comer algo desconocido.

Aunque en el futuro están planeando desarrollar una tecnología que ayude a descubrir una mayor variedad de alergias provocadas por los alimentos, de momento empezarán con el gluten. A principios del próximo año la compañía espera lanzar un sensor portátil de bajo coste (menos de 150 dólares) que vendrá acompañado por un conjunto de unidades de un solo uso cuyo precio aún no ha sido determinado, para ayudar a los enfermos celíacos así como a aquellos que han decidido pasar a una dieta libre de gluten por otras razones.

El equipo también desarrollará una aplicación móvil que servirá tanto paracompartir los resultados de las pruebas con los demás como paradifundir información útil sobre qué elementos son seguros en la dieta de las personas alérgicas o con sensibilidad a los alimentos.

La misma cofundadora de la startup, Shireen Yates, encontraba difícil determinar si un alimento era bueno para ella debido a su intolerancia al gluten. Ella investigó la idea de crear un dispositivo de análisis de alimentos durante sus años de estudios en el MIT y más tarde se juntó con Scott Sundvor para poner las bases de 6SensorLabs.

Ahora la compañía tiene previsiones de futuro optimistas. Con una recaudación de cuatro millones de dólares el equipo podrá avanzar su desarrollo y acelerar el lanzamiento al mercado de su producto.

Via: TICBEAT

 

Anuncios

Una plataforma estándar para el desarrollo de drones

MIT-Airware-01

Airware, una startup fundada por el exalumno del MIT Jonathan Downey, ha desarrollado el equivalente al primer sistema operativo para drones, quepodría ayudar a los fabricantes de estos vehículos no tripulados a personalizarlos para la realización de múltiples tareas (inspección de infraestructuras, vigilancia de explotaciones agrarias y ganaderas, inspecciones de búsqueda y rescate, etc). A día de hoy existen empresas de fabricación de drones cubriendo cada uno de estos campos, el problema es que los equipos se construyen con una sola misión en mente, por lo que su re-aprovechamiento en otras tareas puede resultar tremendamente caro.

Sin embargo, Airware podría haber dado con la solución desarrollando una plataforma (hardware + software + servicios en la nube) que permitirá a los fabricantes elegir componentes y software específicos para cada tarea y añadirlos a drones comerciales. El componente básico de dicha plataforma es el dispositivo de piloto automático, basado en Linux, y con forma de pequeña caja roja que se instala en todos los drones del cliente. En palabras del fundador y CEO de Airware: “Éste es el responsable de hacer volar al drone de forma segura, actuando como centro neurálgico del resto de componentes”.

Para personalizar los drones, los clientes utilizan un software destinado a la selección de componentes de terceros (sensores, cámaras, dispositivos de comunicación, etc), así como a la configuración de sus ajustes y posterior instalación. Otro software les ayuda a planificar y supervisar las misiones en tiempo real, recogiendo y mostrando los datos de las mismas, y permitiendo realizar ajustes en pleno vuelo. Luego, Airware sólo tiene que alojar y analizar los datos en la nube. De este modo, si una compañía decide utilizar un avión no tripulado para la vigilancia de tierras de cultivo, puede agregar fácilmente un software que une conjuntos de imágenes para determinar qué áreas sufren falta o exceso de riego. “No tienen porqué conocer los algoritmos de vuelo, o el hardware subyacente: sólo necesitan conectar su software o dispositivo de hardware a la plataforma”, aclara Downey.

A día de hoy, llevar a cabo el desarrollo de un sistema operativo estándar para los aviones no tripulados es un paso análogo al del lanzamiento de los procesadores Intel y el MS-DOS. Antes de que existieran, el panorama informático estaba dominado por grandes y caras plataformas, y por ordenadores construidos por aficionados pero cuyo software era incompatible con el desarrollado por los demás. Pero al desembarcar Intel y DOS, los ingenieros pudieron construir ordenadores en torno a un procesador estándar, y crear software para un sistema operativo común, lo que hacía innecesario conocer los detalles del hardware sobre el que se ejecutiva. Tras eso, vino el boom de la informática personal.

“Eso mismo estamos haciendo nosotros por el campo de los drones”, afirma Downey.

Exosuit, un innovador traje de buceo ‘medio robot, medio submarino’

Un equipo internacional de arqueólogos planea regresar este mes a un lugar, cerca de las islas griegas, donde se encuentran los restos de un antiguo naufragio. Y para esta misión, contarán con la ayuda de un nuevo traje de buceo anzadova, que han definido como “medio robot, medio submarino”, que les dará mucho más tiempo para explorar bajo el agua.

Uno de los principales avances de este traje es que cuenta con un sistema de soporte de vida autónomo diseñado para permitir a los buzos trabajar dos días y medio sin salir a la superficie.

Se trata de un traje ligero al que han llamado ‘Exosuit’, fabricado en aleación de aluminio. Está diseñado para permitir trabajar a un buzo durante largos períodos, a profundidades de más de 300 metros de profundidad, evitando períodos de descompresión que consumen mucho tiempo. Además, tiene un sistema de propulsión y articulaciones desarrolladas por el explorador Phil Nuytten.

Según informa el ‘New York Times’, esta nueva ‘armadura’ tiene juntas rotativas muy resistentes. La más pequeña, en la muñeca, puede soportar hasta seis toneladas de presión sobre una superficie pequeña. Además, el traje está conectado a la superficie por una red de fibra óptica de alta velocidad que transmite vídeo de alta definición y cuenta con pinzas robóticas que permitirán a los buzos manipular los artefactos encontrados en el sitio.

Uno de los responsables de este proyecto, Brendan P. Foley, ha indicado que con ‘Exosuit’ el buzo siente “como si estuviera en un traje de armadura segmentada. Como Lancelot”.

La fabricación de este traje ha sido obra de Nuytco, una empresa que ha hecho trajes de buceo similares para operaciones de rescate de muchas de las marinas del mundo. Los trajes no tienen casi peso bajo el agua.

LA EXPLORACIÓN

Por su parte, la investigación que los arqueólogos van a realizar en Grecia, es sobre un naufragio ocurrido frente a la isla de Antikythera, descubierto en 1900. Parece ser un buque romano que se habría hundido durante el primer siglo antes de Cristo.

Desde su descubrimiento, los restos sólo han sido explorados una vez –por Jacques Cousteau durante varias semanas en 1976– hasta el otoño de 2012, cuando un equipo de buzos del gobierno griego, el Hellenic Ephorate, comenzó una exploración más sistemática de las aguas alrededor de la isla.

En el lugar se encuentra también un segundo naufragio, y hay alguna evidencia histórica de que las dos embarcaciones viajaban juntas, tal vez llevando material de las conquistas del general romano Lucius Cornelius Sulla, que se mostrarían en un desfile de la victoria en Roma.

Via: Innovaticias

Un vigilante que toma decisiones y un aplicado agricultor: así avanza la robótica en campos laborales

robots.jpg

Los robots se están integrando de muchas formas en el mundo profesional. A veces son visibles mientras que otras veces su presencia y automatismo no se ven a simple vista. Los neoluditaspensarán que vienen para quitarnos el trabajo pero siendo optimistas hay que reconocer que algunas tareas nos las hacen más fáciles.

Hoy nos toca hablar de dos avances muy interesantes. Uno nos llega desde Illinois, Estados Unidos, donde un robot ha aprendido a moverse entre los campos de maíz para hacer el trabajo de un tractor de forma más eficiente. Otro proyecto es de original local, concretamente de la politénica de Madrid, y nos explica cómo crear vigilantes robóticos siguiendo la teoría de juegos.

Farmbot fertiliza el campo de forma eficiente

La mecanización y robotización del campo es un fenómeno al que llevamos años asistiendo. Poco a poco, las máquinas van teniendo más protagonismo y salen soluciones de todo tipo para cubrir necesidades muy concretas. Un caso muy reciente lo encontramos en el robot que ha creado la compañía Rowbot para fertilizar los campos de maíz de Estados Unidos.

Farmbot es un robot diseñado para colarse entre las hileras de los campos de maíz para fertilizar dos hileras en cada recorrido que hace. ¿Cuál es la diferencia respecto a los sistemas de tractor que se suelen emplear? Lo primero y fundamental: el tamaño. Ocupan menos espacio y por tanto hacen menos daño al pasar ya que no estropean las plantas a su paso.

rowbot.jpeg

Luego tenemos, igual de importante o más, una cuestión medioambiental. Este sistema es más eficiente a la hora de rociar el maíz por lo que no solo se consume menos sino que se vierte menos nitrógeno. Algo que además es útil ya que así se evita que se contamine menos las vías de agua cuando hay lluvias.

Este robot utilizar un sistema GPS para saber por dónde tiene que moverse, delimitando el tamaño de la parcela de campo, y gracias a un escaneo por láseres es capaz de saber por dónde tiene que colocarse para no chocar y colarse entre dos filas para seguir con su proceso de fertilización.

Rowbot, la empresa responsable, lleva ya un tiempo trabajando en tecnología de este tipo y hace tiempo obtuvo renombre en el mundo de la agricultura al desarrollar un sistema de GPS para tractores para optimizar algunas rutinas automatizadas además de utilizar drones para controlar el estado del campo desde una posición cenital.

A día de hoy está trabajando con un presupuesto de 2,5 millones de dólares obtenidos a través de fondos capital semilla con el objetivo de seguir creciendo trabajando de forma muy estrecha con investigadores de la universidad del estado de Illinois. De momento sus creaciones son para pequeños agricultores pero su objetivo es llegar a las grandes plantaciones escalando su tecnología.

La teoría de juegos para definir rutas

De Illinois saltamos a la universidad politécnica de Madrid donde el grupo de Investigación de Robótica y Cibernética está realizando pruebas con un escuadrón de robots patrulla que aprenden a hacer rutinas de vigilancia siguiendo la teoría de juegos. Es decir, no siguen un patrón concreto sino que van aprendiendo a establecer su forma de actuar de forma autónoma.

vigilantes-roboticos-aprenden-a-patrullar-mediante-la-teoria-de-juegos_image_380.jpg

Hay tres factores que determinan cómo funcionan estos robots. Por un lado tenemos a los jugadores (los robots), las acciones (ir de un punto a otro) y los beneficios (distancia que deben recorrer, consumo de energía, tiempo invertido). Cogiendo estas tres variables cada uno define su propio camino y saber que ha hecho cada uno de los componentes de este escuadrón en la anterior partida.

Con la información de cada partida (ronda) los robots aprenden cuáles son los beneficios y cómo conseguirlos. Aquí se han definir puntos de interés de forma paralela para evitar que los robots hagan la misma patrulla y se dejen así de cubrir otras zonas. Como podéis ver en la imagen algo más arriba, se trata de un prototipo muy sencillo: un robot motorizado con ruedas y varios sensores para reaccionar o enviar alertas.

El objetivo último de estos robots no es ser tanto policías que sepan capaces de detener a sospechosos sino más bien poder detectar amenazas y reportarlas para que otro cuerpo de defensa y seguridad se encargue de hacer el resto del trabajo. Una forma de evitar problemas a tiempo.

Al incluir varios sensores pueden ser capaces de detectar, según la universidad Politécnica de Madrid, drogas o explosivos pero en ningún caso se quiere introducir como un sustituto de la tecnología actual sino como un complemento para los sistemas de seguridad que ya existen. De hecho uno de los espacios donde se espera aplicar es en los aeropuertos.

Via: Xataka

No te fies por la apariencia inofensiva de este robot, ni el fuego puede con él

robot_de_goma.png

Puede parecer un trozo de esponja perdida o una babosa rosa que se ha aventurado en el mundo de los humanos, pero no te fíes de las apariencias. Esa X blandita es en realidad un robot que lo resiste casi todo.

La ha creado Michael Tolley en la Universidad de Harvard y efectivamente es un gadget completamente blando, sin estructura rígida interna. Esto le permite ser pisado y aplastado por vehículos sin que haya que preocuparse por su integridad.

Pero este robot también es capaz de pasearse con parsimonia por encima de llamas (durante 20 segundos) y seguir como si nada. Prácticamente ileso sale, incluso si se trata de rociarlo con agua, acido o pasearse por encima de la nueve a casi 10 grados bajo cero.

Su destino, cuando sea un producto comercial y se haya podido integrar tanto la batería que le da dos horas de autonomía como el compresor de aire para que pueda moverse como un gusano, esacompañar a equipos de rescate en caso de catástrofes o emergencias. Para mejorar precisamente en esas tareas se está pensando en dotarle de pequeñas extremidades y hacerlo más veloz.

Via: Xataka

 

Estos robots-pelota tiene una misión: patrullar alrededor de la Estación Espacial Internacional

spheres-zero-robotics2.jpg

Uno de los peligros a los que debe enfrentarse la Estación Internacional Espacial es la basura tecnológica y espacial que se va encontrando en su recorrido alrededor de La Tierra. ¿Y si le ponemos guardias jurados? Así ha pensado la NASA, que de la mano del MIT, va a probar unosrobots con forma de balón que serán los encargados de detectar y tratar con posibles peligrospara la integridad de la ISS.

Los robots incluyen una cámara 3D capaz de detectar objetos potencialmente peligrosos y enviar un aviso a los integrantes de la tripulación para que sean ellos los que determinen, en principio, qué hacer. Esto será así porque, a pesar de que puedan ser autónomos, la labor humana todavía es necesaria para no provocar un problema mayor en caso de que los robots entren en acción.

Los propios robots llevan un serie de sensores para el caso de que ellos mismo estén en peligro por la basura espacial, y en las primeras pruebas han sido capaces de mantener una distancia de seguridad muy pequeña alrededor de un objeto peligroso, girando, grabando y enviando el vídeo en tiempo real a la tripulación.

Via: Xataka

Este libro modifica su contenido según el alumno que lo use

OpenStax

OpenStax, iniciativa de la Universidad Rice que ofrece libros gratuitos con contenidos en cinco áreas educativas y que el año pasado logró un ahorro de casi 4 millones de dólares a los estudiantes, tiene en sus bolsillos 9 millones para avanzar en un sueño de sus promotores: un libro que ofrezca lecciones personalizadas a cada alumno.

¿Y cómo plantean conseguirlo? Pues gracias a un algoritmo que otorga al libro de texto la posibilidad de adaptarse al alumno. Este sistema de libro digital personalizado se empezará a probar en algunos centros educativos de EEUU este mismo curso.

Tres años conociendo a los alumnos

La información con la que los ordenadores responsables de elaborar el algoritmo que OpenStax quiere aplicar a sus libros avanzados la han conseguido gracias a los propios alumnos.

Durante tres años el proyecto ha ido recopilando información sobre cómo se han usado los libros los alumnos en doce centros de EEUU, incluyendo calificaciones y respuestas de los test que se incluyen en los mismos.

0501-ljaf-openstax-5books-lg.jpg

¿Y cómo funcionará ese libro amoldado al estudiante? Pues al detectar que un determinado tema empieza a resistirse al alumno (respuestas a los test incorrectas o lentitud al avanzar), los contenidos siguientes irán enfocados en reforzar conceptos anteriores o insistir en otros.

El sistema ideado por OpenStax también pretende ayudar a afianzar conocimientos adquiridos gracias a un sistema de recordatorios o preguntas aleatorias relacionadas con lo ya repasado en el libro.

Via: Xataka