Hologramas de Star Wars en tu mesa: La pantalla etérea hecha de agua ‘Displair’

Aún estamos lejos de los famosos hologramas tridimensionales de Star Wars, pero hay algunas tecnologías que consiguen resultados que nos recuerdan a ellos. Es el caso de las pantallas creadas mediante micropartículas de agua, en las que se proyecta una imagen, tridimensional o bidimensional, con la que se puede interactuar.

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La empresa tecnológica de Valencia Ontinet.com ha anunciado la disponibilidad en España de Displair, una pantalla de vapor    de agua que permite la proyección de imágenes translúcidas, permeables e interactivas en el aire. Además, reconoce movimientos de la mano para la manipulación de objetos en el espacio.

Displair emite micropartículas de agua, “tan pequeñas que no empapan”, según ha afirmado la compañía, y que crean la base de la imagen. El doble sistema de flujo de aire que incorpora convierte las micropartículas en una pantalla “estable sin apenas incidencia por la presencia de viento”, reza la nota de prensa.

Los sensores del dispositivo reconocen, gracias a su software, cualquier contacto con la imagen. De esta forma, el usuario puede mover objetos, darlos la vuelta, acercarlos o alejarlos, o incluso crear sus propias imágenes. Además, la imagen es permeable debido a que está proyectada en las partículas de agua, con lo que los objetos no pierden ni su integridad aunque se atraviese la imagen.

Displair permite equipar los programas que el usuario o empresa pueda requerir para sus presentaciones, los cuales son diseñados en cada caso por el departamento de sistemas de Ontinet.com.

“Displair abre un mundo de posibilidades a la hora de proyectar e interactuar con imágenes para muchos sectores, como el marketing, la publicidad, en hoteles, aeropuertos, entre otros”, ha apuntado el COO de Ontinet.com, Matias Zublena. “Es un orgullo para nosotros ser el distribuidor en exclusiva en España de un producto que va a revolucionar la tecnología visual y que permite ahorrar tantos recursos al no necesitar pantallas de cristal ni cajas metálicas y que suponen un grave problema a la hora de reciclar cuando ya están en desuso”.

Por otro lado, según sus creadores, Displair está fabricando con materiales medioambientalmente sostenibles y mejora la calidad del aire en salas cerradas al incrementar el grado de humedad en el ambiente, como si fuera un humidificador.

Vía: Innovaticias

Reinventando el interruptor de toda la vida

InterruptorUn diseñador llamado Don Norman ha tenido la curiosa idea de reinventar el interruptor de la luz de toda la vida. Harto del tradicional sistema de toda la vida y de las hileras de interruptores que hacían muy difícil acertar con el interruptor adecuado, su idea es, cuando menos, original.

Se trata de ofrecer una disposición de interruptores con una lógica aplastante: la de que en realidad esos interruptores estén agrupados en un plano a escala de la casa en la que estamos, de forma que según toquemos en una u otra zona se active el interruptor adecuado.

Interruptor Concepto original de Don Norman de 1988

El llamado “mapeo natural” que coloca los interruptores en la misma configuración espacial que las luces, y que además debería estar colocado idealmente no sobre una superficie vertical, sino sobre una horizontal, aunque él los orientó a una superficie inclinada inicialmente.

La idea de Norman no es nueva, y de hecho ya la publicó en la primera edición de su libro “The Design of Everything Things“ en 1988. Ahora este diseñador ha revisitado ese concepto y se ha dado cuenta de que un inveniero civil llamado Taweon Hwang que trabaja en Hyundai en Corea del Sur precisamente ha aplicado esa idea —sin haberse dado cuenta de que en realidad ya había sido creada por Norman— y el resultado, como veis, es muy curioso. Eso sí: su matriz de interruptores se monta en vertical.

El diseño de Hwang es una prueba de concepto también, y como explica Norman no es posible patentarlo ya que el diseño original lo impide. Aún así, sería interesante ver a alguna empresa utilizar dicho concepto para hacer interruptores más fáciles de comprender. Hasta Norman reconoce que está decepcionado por el hecho de que nadie le haya sacado aún partido a esa idea.

Via: Xataka

Honda también tiene listo su sistema de frenado automático para evitar atropellos

Honda coche

Uno de los sistema de seguridad más destacados que vamos a ir viendo poco a poco en los coches (no solo como caros extras), más allá de la conducción autónoma, es la del frenado de emergencia. Este tipo de sistemas es una de las numerosas soluciones que ofrecen los coches para analizar su entorno y evitar accidentes.

Honda ya ha presentado la suya, pero hay muchos sistemas interesantes en marcha, como el de frenado automático en intersecciones de Volvo. El sistema de la firma japonesa es capaz de funcionar a una velocidad de hasta 60 km/h y la compañía hace especial mención a la especialización de su sistema (centrado completamente en detectar y evitar atropellos de peatones), aunque sin dar demasiados detalles.

El primer modelo de Honda que incluirá esta tecnología será el Legend en su versión prevista para este 2014.

Via: Xataka

Inventan ruedas de bicicleta que guardan energía para cuando te canses

Pedalear ciertamente es un esfuerzo, sobre todo si tienes que transitar largas distancias. ¡Para de sufrir! La “Rueda Copenhague” ha llegado para quedarse.

 

Hay un mercado muy amplio de bicicletas, y prototipos futuristas que nos dejan con la boca abierta como la bicicleta que come smog haciendo fotosíntesis. Tambien está la de cartón y la que tiene pedales en las manos para quienes no puedan usar sus pies. Sin embargo, ninguna, salvo que tenga motor, te asegura un viaje sin esfuerzo por más ligera que sea.

Ahora puedes parar de sufrir. Dejar de transpirar a lo bestia y cansarte demasiado para conseguir el ritmo y la distancia de tus viajes. La  “Rueda Copenhague” es un invento que acumula la energía que vas gastando, y la guarda para cuando más la necesitas.

 

El MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts) ha creado una innovadora rueda de bicicleta con motor llamada Copenhagen Wheel. Para los amantes de las bicicletas es una gran ayuda, sobre todo sin van pedaleando o se encuentran subiendo un cerro con sus amigos.

Con esta rueda podrás usar la energía almacenada y utilizarla cuando ya no tengas fuerzas, es decir, aprovecha la energía cinética que acumula el frenado para poder usarla después. La rueda lleva este nombre en honor a la cumbre del cambio climático realizada en esa ciudad.

La “Copenhagen Wheel” lleva una batería escondida que, acompañada de un motor, permite que el usuario pueda multiplicar la fuerza de pedaleo mientras avanza por la ciudad. Otra particularidad de esta rueda es que adquiere los hábitos de pedaleo del ciclista y lleva un registro de la velocidad y de la fuerza que se utiliza para avanzar.

Es una buena forma de motivar a los que no son adictos a realizar ejercicios montados en una bicicleta, o no tienen la constancia para realizar ciclismo. Además de integrar todo el sistema eléctrico, contará también con capacidad para comunicarse vía bluetooth con nuestro teléfono para ente otras muchas cosas, bloquear la rueda a distancia o controlar la potencia del motor.

En cuanto a las especificaciones, esta cuenta con un motor de 250W, 350W para los Estados Unidos. Por su parte la batería trabaja a 48V y nos proporciona una autonomía media de unos 50 kilómetros con cada carga. El principal inconveniente de la primera generación es que su compatibilidad estará algo limitada. Su único tamaño de llanta, es de 26 pulgadas.

Pero el único problema es que de momento sólo se podrá instalar en bicicletas de una única velocidad , lo que limita algo el arco de clientes. De todas formas sus diseñadores aseguran que están trabajando para poder ofrecer su sistema a un abanico más amplio de bicicletas.

Via: Veoverde

Cómo convertir un avioncito de papel en un avión de combate teledirigido

PowerUp 3.0 convierte un avión de papel en una máquina voladora, controlada con el teléfono. Este original proyecto ha sido financiado mediante crowdfunding a través de la plataforma kickstarter.com y ya ha conseguido superar los ingresos necesarios para su desarrollo y hasta para algunas mejoras.

Se trata de una estructura ultraligera a la que se le ha añadido un controlador por control remoto y un pequeño motor de hélice con su timón: el resultado es que los aviones de papel, los de toda la vida, pueden ser controlados y teledirigidos con una precisión asombrosa.

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El funcionamiento no puede ser más sencillo:

  • Se dobla un pedazo de papel hasta convertirlo en un avión de papiroflexia (la calidad del avión que seamos capaces de hacer dependerá mucho de nuestra pericia como maestros de la papiroflexia)
  • Se conecta el Smart Module al avión de papel con los clips que trae consigo el dispositivo.
  • Se inicia la aplicación en el móvil, para conectar el Smart Module con el iPhone.

Para volarlo, habrá que presionar el acelerador al máximo en el iPhone y lanzar al aire el avión de papel. Solo hay que girar el teléfono inteligente a la izquierda o a la derecha para dirigir el avión, como se hace en la mayoría de videojuegos de carreras para tabletas y teléfonos, así como en los simuladores de vuelo adaptados a estos dispositivos. Para ir hacia arriba o hacia abajo, habrá que aumentar o reducir la presión dactilar sobre el acelerador.

Power Up

Pero esas no son las únicas funciones para interactuar con la estructura de papel. La app también permite:

  • Ascenso / Descenso con la palanca del acelerador
  • Incline iPhone derecha o a la izquierda para maniobrar
  • Indicador del nivel de batería
  • Indicador de carga de estado
  • Indicador de rango
  • Indicador de nivel de potencia
  • Horizonte artificial
  • Control de Tráfico Aéreo (ATC)

La API de Android todavía está en su fase inicial, si bien los desarrolladores ya han conseguido la financiación necesaria para avanzar en su mejora. Por ahora, sin embargo, habrá que conformarse con la versión para iOS, que se ha probado y perfeccionado durante el último año y medio y se muestra estable.

Otra de las mejoras en producción son la instauración de un sistema de combates aéreos por bluethooth de manera que, cuando dos aviones se encuentren a poca distancia el uno del otro, se produzca un duelo. Gana el piloto que más rápido ‘dispare’, provocando que el avión rival deje de funcionar momentáneamente.

También han alcanzado ya la financiación para explorar la posibilidad de instalar varios dispositivos a una misma estructura, con lo que se podrán fabricar verdaderos ingenios de papel sustentados en el aire por un sinfín de motores. Como desarrollo aun pendiente de alcanzar el monto de capital figura la idea de incorporar una microcámara al dispositivo para grabar todas las piruetas y secuencias de combate.

Sin duda, se trata de una forma inteligente de mejorar el uso tradicional de un objeto y catapultarlo de golpe al siglo XXI. Como resultado, un juguete original y autogestionado que combina manualidades, deporte de acción, hobbies y nuevas tecnologías. ¿Qué más se puede pedir?

Via: Ticbeat

Microelectrónica flexible para ojos y hojas

Un equipo de científicos del instituto suizo ETH de Zúrich presenta esta semana en la revista Nature Communications un procedimiento para transferir dispositivos electrónicos muy delgados y flexibles a casi cualquier tipo de superficie. Los circuitos se pueden, incluso, envolver en cabellos humanos sin dejar de funcionar. El método consiste en fabricar una ‘oblea’ con distintas capas: una base de silicio, una lámina de alcohol de polivinilo y otra encima de parileno, una sustancia transparente y biocompatible que lleva los componentes electrónicos.

Después, la capa de alcohol se diluye en agua, se desprende la base de silicio y queda disponible el parileno con los transistores para ser utilizados en superficies tan variadas como tejidos textiles, hojas de plantas o piel humana.

“El parileno que empleamos como sustrato tiene tan solo una micra de espesor, pero se puede depositar a gran escala”, destaca a SINC Giovanni Salvatore, el autor principal del trabajo.

“Podemos fabricar dispositivos de una micra, pero potencialmente se podrían alcanzar tamaños todavía más pequeños, lo que permitiría sobrepasar los 100 MHz  (como los que usan las etiquetas RFDI o de identificación por radiofrecuencia)”, añade el investigador.

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Según sus promotores, la versatilidad de esta sencilla técnica abre nuevas posibilidades en el campo de los biosensores, especialmente en aquellos que miden parámetros sobre la salud.

“Proveemos su aplicación en lentes de contacto inteligentes que servirán para controlar la presión intraocular en pacientes con glaucoma”, apunta Salvatore.

“Pero además –añade–, esta técnica se podría usar para implantar sensores en la piel o en otros tejidos animales o vegetales, con conexiones inalámbricas, así como en el desarrollo de células solares ultraligeras que proporcionen energía a los dispositivos portátiles”.

Fuente: Noticias de la Ciencia

Circuit Scribe: crea circuitos… dibujándolos

Cogemos un papel. Dibujamos lo que sería el esquema de un circuito. Ponemos un LED en medio, una pila de botón en un extremo y doblamos el papel para que haga contacto. Y el LED se enciende. No han hecho falta cables. El truco es que lo hemos dibujado usando Circuit Scribe, un bolígrafo roller que usa tinta de plata no-tóxica para escribir. Esto es, una tinta conductora que hace que la creación de circuitos sea tan fácil como trazar garabatos

Sus creadores, Electroninks Incorporated, es una empresa spin-off radicada en el Parque de Investigación de la Universidad de Illinois, dedicada a creación de electrónica de alta calidad y bajo costo: “Queríamos poner la electrónica en manos de la gente, y pensamos que usar cosas tan comunes como la pluma y el papel era una buena forma de hacerlo”. Ahora, recomiendan este gadget a makers, educadores, artistas, niños, y hackers en el sentido más amplio de la palabra. Prometen una escritura suave sin pegotes, ni olor, ni necesidad de estar esperando a que se seque la tinta: los circuitos están listos para usar al instante.

Sobre la duración de la tinta, señalan que en bolígrafos sin abrir tiene una vida útil de un año (y que trabajan para aumentarla), que una vez abierto escribe bien durante un mínimo de 6 meses (y pudiendo trazar líneas conductoras de 60-80m con el contenido de un único Circuit Scribe), y que los circuitos realizados con los primeros prototipos siguen funcionando hoy, 3 años después de dibujarlos. Sobre el papel, indican que el habitual para impresora sirve sin problemas, y que los mejores resultados se obtienen en papel fotográfico. Sin embargo, es poco efectivo en cartulina.

De Popular Science al Crowdfunding

A mediados de 2012, el Circuit Scribe fue nombrado “Invento del Mes” en Popular Science y ya entonces anunciaban su intención de ponerlo en el mercado en cuanto encontraran un socio empresarial. Los chicos de Electroninks iniciaron una campaña en Kickstarter explicando que hasta ese momento habían estado fabricando pequeños lotes de tinta y rellenando a mano cada bolígrafo: “Necesitamos la ayuda de Kickstarter para incrementar nuestra producción de tinta y rellenar nuestro primer pedido. Queremos que Circuit Scribe sea asequible, por lo que necesitamos fabricarlo a gran escala. Hemos encontrado un fabricante de EE.UU. que va a trabajar con nosotros para producir lotes del bolígrafo, ¡pero necesitamos vuestra ayuda para hacerlo realidad! Hemos reunido algunos kits para nuestros patrocinadores que hacen que sea fácil aprender y construir usando Circuit Scribe. Los componentes representados son prototipos y evolucionarán a medida que escuchemos sus comentarios y desarrollemos los diseños finales”.

Fuente: TicBeat